Cojer — La pornografía clandestina en el Río de la Plata
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Cojer — La pornografía clandestina en el Río de la Plata

Edición a cargo y prólogo Eduardo Orenstein
Ilustrado · Con textos de Zacarías La Lengua, Abraham Culeado, Benito Camela y autores anónimos.

La palabra “cojer”, no existe. En el diccionario aparece coger y, en su 31ª acepción, como vulgarismo, dice que es “realizar el acto sexual”para algunos países hispanoamericanos. “Coger” es una palabra legítima, pero siniestra. Según la RAE, es “cubrir el macho a la hembra” y, por supuesto, poseer, como hicieron los españoles en la conquista, con hembras autóctonas, riquezas y también machos. En el Río de la Plata, no se coge, se agarra, y no se coge, se coje. Lo que sigue es una selección de diferentes versos jocosos publicados en las revistas clandestinas de la época o encontradas en manuscritos, y se agrega una muestra del diseño y estética de las publicaciones. Hasta el año 1984, en la Argentina, y sin internet, estuvo vigente el artículo 129 del Código Penal que, sin ningún parámetro preciso, procuraba castigar a “quién, de cualquier modo, ofendiera el pudor y las buenas costumbres con hechos de grave escándalo o trascendencia no comprendidos en otros artículos de este Código”. Este es un homenaje a aquellos héroes anónimos que han sabido desafiar las huestes de la censura, un humilde monumento al Pornógrafo Desconocido. Un aporte que revindica cojer, en todos los sentidos.
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